La enfermedad de Peyronie, una afección de origen desconocido, se caracteriza por la formación de una placa, o bulto duro, en el pene. Los casos de esta enfermedad varían de leves a severos. Los síntomas pueden presentarse de a poco o de la noche a la mañana. Los problemas sexuales ocasionados por esta patología pueden perturbar la relación física y emocional de una pareja y derivar en una baja en la autoestima del hombre. En un porcentaje reducido de los pacientes con la forma más leve de la enfermedad, la inflamación puede disminuirse sin causar dolor agudo o una curvatura permanente.
La placa en sí es benigna. En ocasiones, el dolor, la curvatura y la angustia impiden las relaciones sexuales.
En un estudio se descubrió que la enfermedad de Peyronie afecta al 1
por ciento de los hombres. Los hombres que sufren la enfermedad de
Peyronie suelen recurrir al médico a raíz de erecciones dolorosas y
dificultades durante el coito. Por lo general, los expertos recomiendan
cirugía sólo en los casos de largo plazo, en los cuales la enfermedad
se ha estabilizado y la deformidad impide el coito. El tratamiento
quirúrgico ha tenido un éxito relativo en esta enfermedad.
Los dos métodos quirúrgicos más comunes son la extirpación o expansión
de la placa con la posterior colocación de un parche de piel o material
artificial, y la eliminación o pellizco de tejido del pene del lado
opuesto a la placa, lo cual anula la curvatura. En el primer caso,
existe el riesgo de que se produzca una pérdida parcial de la función
eréctil, especialmente en la rigidez. En el segundo, conocido como
procedimiento Nesbit, se produce un acortamiento del pene erecto.
Algunas pruebas preliminares indican que el dispositivo de estiramiento
Jes-Extender puede aliviar los síntomas, pero aún se debe profundizar
en las investigaciones.
Se ha demostrado que el Jes-Extender ha tenido mayor éxito que algunos métodos quirúrgicos en el tratamiento permanente de la enfermedad de Peyronie. Los doctores J. Ruiz-Romero y J. Ponce de León Roca, de Barcelona, España, fueron quienes obtuvieron los resultados de las pruebas.



Criterios de medición peniana con diagnóstico subjetivo
Antes del tratamiento
Etapa dolorosa = 2
Etapa dolorosa = 6
Después del tratamiento
Los 2 pacientes que estaban a
travesando la etapa dolorosa de la enfermedad de Peyronie fueron derivados a fin de eliminar el dolor en su miembro tras 2 - 3 meses de tratamiento.
Antes del tratamiento
Acortamiento peniano subjetivo = 8
La sensación de acortamiento varió entre 2 cm a 5 cm.
Después del tratamiento
Recuperación de la longitud inicial = 1
Alargamiento de > 2 cm = 4
Alargamiento de < 2 cm = 3
Sin modificación = 0
Acortamiento = 0
Todos los pacientes fueron tratados con tracción continua provista
por el Jes-Extender®, la cual se reguló con una fuerza de tracción
entre 1.200 g y 1.500 g.
La cantidad de tiempo (total de horas diarias de uso) fue variada:
5 pacientes lo utilizaron entre 6 y 9 horas por día.
3 pacientes lo utilizaron entre 9 y 12 horas por día.
Promedio = 16,8 semanas (Rango: 8-24 semanas)
Fuerza de tracción = 1.200 g - 1.500 g.
Uso del Jes-Extender®:
< 6 horas/día = 0
6 - 9 horas/día = 5
9 -12 horas/día = 3
La tracción continua con el Jes-Extender® parece ser una opción
terapéutica adecuada para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie,
ya que permite:
disminuir la curvatura peniana.
disminuir el tamaño y la consistencia de las placas fibrosas.
recuperar la longitud del pene.
MECANISMO DE ACCIÓN (HIPÓTESIS)
Es lógico pensar que la fuerza de tracción suministrada por el
Jes-Extender® compensa y minimiza la fuerza de retracción de la placa
fibrosa.